Simone de Beauvoir

Las primeras Feministas: Segunda Ola

La Segunda Ola. El feminismo liberal sufragista

2ª mitad del S. XIX – Primer tercio del s. XX

“Sin derechos políticos para las mujeres no hay paz ni democracia”

La segunda ola del feminismo empieza con la Declaración de Seneca Falls, de 1848 que, tomando como base la declaración de Independencia norteamericana, reclama la independencia de las mujeres sobre las decisiones de padres y maridos, así como el derecho al trabajo.
Las feministas de la Segunda Ola piden el sufragio universal, derecho a la educación superior y a poder acceder a todo tipo de cargos y profesiones. También exigen que los derechos y deberes matrimoniales sean equiparables a los de los hombres. Buscan conseguir la plena ciudadanía de las mujeres, con los consiguientes cambios en las costumbres y moral de la época.

Emma Goldman

Lituania, siglo XIX-XX

“Las pioneras del progreso humano son como gaviotas, que contemplan costas nuevas, esferas nuevas de pensamiento valiente, cuando sus compañeros de viaje sólo ven el interminable trecho de agua”

Emmeline Pankhurst

Inglaterra, siglo XIX- XX

“Si la civilización estriba en progresar hacia el futuro, ha de ser a través de la ayuda de las mujeres liberadas de sus grilletes políticos, mujeres con plenos poderes para ejercer su voluntad en el seno de la sociedad”

Rebecca West

Inglaterra. Siglos XIX-XX

“Nunca he sido capaz de averiguar exactamente en qué consiste el feminismo: sólo sé que la gente me llama feminista siempre que expreso sentimientos que me diferencian de un felpudo”

Clara Zetkin

Alemania, Siglos XIX-XX

“Todas las mujeres, sin distinción de clase, valen políticamente igual como un medio para ganar para ellas el derecho a un desarrollo más libre y a una mayor actividad en la sociedad”

Carmen de Burgos

España, siglo XX

“ ….aunque las costumbres sociales establezcan la desigualdad, la libertad es el sueño más querido del ser humano”

Clara Campoamor

España, siglo XX

“Si no desalentada, sí entristecida, ví desatada contra mí una animosidad desenfrenada y malévola. Contra ella di pruebas de cumplida paciencia, esperanzada en que la necedad humana no puede durar siempre”

Simone de Beauvoir

Francia, siglo XX

«Cambia tu vida hoy, no apuestes al futuro, actúa ahora, sin demora».